Las materias primas son activos esenciales para el crecimiento económico. Son recursos naturales que alimentan industrias, impactan en la inflación y, en general, forman la base de muchas de las transacciones comerciales. Por tanto, para los inversores, ganar exposición a este segmento es una forma de diversificar la cartera y aprovechar la volatilidad de los mercados.
A continuación, exploramos las principales formas de hacerlo: a través de ETC, fondos de minería y la compra directa de acciones de mineras.
Inversión vía ETC
Los ETC (Exchange Traded Commodities) son instrumentos financieros que permiten obtener exposición a las materias primas sin necesidad de adquirir físicamente el bien. Estos productos replican el rendimiento de un activo subyacente, como el oro, el petróleo o los metales industriales, y se negocian en las bolsas como si fueran acciones. Su principal ventaja es la liquidez, ya que se pueden comprar y vender durante las horas de mercado, lo que proporciona una facilidad y flexibilidad significativa para los inversores.
Al elegir un ETC, es crucial tener en cuenta varios factores. En primer lugar, la metodología de réplica que utiliza el producto: los ETC pueden replicar el rendimiento de las materias primas de forma física (comprando los activos subyacentes) o sintética (mediante derivados como futuros). La réplica física suele ser más precisa, pero implica mayores costes de almacenamiento y logística. Por otro lado, la réplica sintética es más eficiente en cuanto a costes, pero puede conllevar riesgos adicionales relacionados con el uso de derivados, que pueden ser volátiles.
Además, es importante fijarse en las comisiones de gestión, la liquidez del producto y la estrategia de cobertura frente a los riesgos del mercado.
Inversión vía fondos de minería
Otra vía para ganar exposición a las materias primas es a través de fondos de inversión que invierten en acciones de compañías mineras. Estas compañías operan en sectores clave como el oro, el cobre, el carbón y otros minerales.
En 2025, los fondos de minería fueron los más rentables, gracias a que los precios del oro subieron considerablemente. Esto no garantiza que el sector continúe la buena racha en 2026, pero sí es interesante tomar nota de que cuando una materia prima sube, las compañías mineras que la producen tienden a beneficiarse.
Un punto importante de la inversión en mineras es que no solo se obtiene exposición a la demanda de materias primas, sino también al potencial de crecimiento de las empresas que extraen estos recursos. Por esta razón, es particularmente importante seleccionar las compañías adecuadas, ya que todas ellas se pueden ver beneficiadas por el alza de la materia prima, en mayor o menor medida, pero no todas cuentan con las mismas características empresariales o catalizadores en bolsa.
Ahí radica precisamente la ventaja de los fondos sectoriales. El proceso de selección de las compañías está en manos de un gestor experto, que es el encargado de evaluar las mejores oportunidades de inversión y construir así una cartera diversificada.
Inversión directa en acciones de mineras
La inversión directa en acciones de mineras es otra forma de obtener exposición a las materias primas. Como explicábamos antes, al comprar acciones de empresas mineras, no solo se está invirtiendo en la extracción de recursos, sino también en las estrategias empresariales que estas compañías emplean para maximizar sus beneficios. Las acciones de mineras suelen tener una correlación con los precios de las materias primas que producen, pero también están sujetas a factores adicionales como la gestión interna de la empresa, las decisiones estratégicas y el gobierno corporativo.
A través de la compra directa de acciones de mineras, los inversores pueden elegir las empresas que consideren que se beneficiarán más del aumento de los precios de los recursos. Esta opción puede ser atractiva para aquellos que tienen un mayor apetito por el riesgo y buscan la posibilidad de una mayor rentabilidad, aunque, al mismo tiempo, los riesgos asociados a la volatilidad de la bolsa pueden ser mayores en comparación con otras formas de inversión más diversificadas, como los fondos de inversión sectoriales.
El principal beneficio de esta estrategia es el control sobre la selección de las empresas. Los inversores pueden realizar una investigación profunda sobre los activos y el perfil de cada una de las compañías mineras, buscando las que presenten los mejores márgenes de beneficio, que sean eficientes en costes y tengan una exposición geográfica favorable.
Conclusión
Invertir en materias primas, ya sea a través de ETC, fondos de minería o acciones de mineras, puede ser una excelente forma de diversificar tu cartera y obtener rentabilidad, especialmente en momentos de incertidumbre económica. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de inversión está asociado a una alta volatilidad. Incluso activos tradicionalmente considerados como «refugio», como el oro, no están exentos de riesgos.
Por ello, es recomendable que no supongan más de un 10% de tu cartera, asegurando un buen equilibrio con otros activos más estables y menos expuestos a fluctuaciones extremas.


