El primer semestre de 2026 ha vuelto a recordar a los inversores que los mercados financieros rara vez siguen una línea recta. Las bolsas comenzaron el ejercicio condicionadas por la incertidumbre geopolítica y las dudas sobre la evolución de los tipos de interés, pero, con el paso de los meses, el ánimo de los inversores fue cambiando.
En este contexto, algunas categorías de fondos han conseguido destacar por encima de otras. Una de las grandes protagonistas ha sido la inteligencia artificial (IA) así como las industrias que apuntalan esta tecnología, como los semiconductores.
Otra tendencia que se aprecia es que el apetito inversor ya no se concentra tanto en los mercados occidentales y busca cada vez más sacar tajada del boom tecnológico a través de la exposición a otras áreas geográficas, como Taiwán y Corea.
Los tres fondos de inversión que integran el podio de los más rentables en el primer semestre del año (incluyendo todas las temáticas y categorías) han conseguido apuntarse más del 60% apoyándose en estas tendencias.
Merece la pena analizarlos, aunque sin perder de vista dos cuestiones: los fondos más rentables en un periodo concreto no siempre son los más adecuados para todos los inversores. Y, en cualquier caso, rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
Nomura Funds – Taiwan Equity Fund
El fondo estrella en el primer semestre del año ha sido el Nomura Funds – Taiwan Equity Fund, con una revalorización del 95%. Este fondo tiene como objetivo batir al MSCI Taiwan 25/50, el índice de referencia de la bolsa taiwanesa.
Y es que el país asiático ha sido uno de los más alcistas en lo que va de año, no tanto por sus datos macroeconómicos como por una de las industrias más florecientes en estos momentos: la de los semiconductores. Taiwán es, de este modo, una pieza clave en la cadena mundial de chips, vinculada a su vez al auge de la inteligencia artificial.
Cuando los inversores compran IA, no solo compran las grandes tecnológicas estadounidenses; también buscan a los proveedores que hacen posible esa revolución. Y uno de los más importantes es Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), que tiene un peso enorme dentro del índice taiwanés, y fabrica chips para compañías como Nvidia, Apple o AMD.
De hecho, TSMC es una de las principales posiciones que tiene el fondo de Nomura en cartera. También destacan otras grandes apuestas en el sector tecnológico, como Delta Electronics, Mediatek y Elite Material.
Otro fondo vinculado al mercado taiwanés que también ha brillado en términos de rentabilidad en lo que va de año es JPM Taiwan Fund, con un alza del 80%.
JPMorgan Funds – Korea Equity Fund
Y de Taiwán viajamos a Corea. Lo hacemos también de la mano de JPMorgan AM, esta vez con el fondo Korea Equity Fund, que se apuntó un 75% en los seis primeros meses del año. En los últimos tres años acumula una rentabilidad cercana al 40% en términos anualizados.
Se trata de un fondo de gestión activa, cuyo objetivo es superar la rentabilidad del índice Kospi. Y para ello, opta por una cartera muy concentrada en el mercado coreano que incluye tanto grandes compañías como small y med caps
De nuevo aquí el gran motor de crecimiento ha sido el tirón de la inteligencia artificial a nivel mundial. Corea se ha visto muy beneficiada en este sentido, ya que sus compañías son expertas en la fabricación de chips de memoria de alto rendimiento (High Bandwidth Memory o HBM).
Las dos principales posiciones del fondo de JPMorgan son precisamente SK Hynix y Samsung Electronics, que son dos de los grandes fabricantes de este tipo de chips a nivel mundial.
Por otro lado, entre los motores de la bolsa coreana también destacan las reformas de gobierno corporativo, orientadas a mejorar dividendos y recompras.
Gestión Boutique IV Alclam US Equities
La gran apuesta por la bolsa taiwanesa y coreana demuestra que muchos inversores están diversificando sus posiciones más allá de los mercados desarrollados. Ahora bien, esto no es óbice para que la bolsa americana también siga beneficiándose del boom tecnológico.
Uno de los fondos que más provecho ha sacado de esta tendencia es el Gestión Boutique IV Alclam US Equities, que completa el podio de los tres fondos más alcistas del año con una rentabilidad del 66% (40% anualizado a tres años). Se trata de un fondo español, de gestión activa, gestionado por Andbank Wealth Management y asesorado por Marta Forner vía Gloversia Capital. El fondo se encuadra en la categoría de bolsa americana y tiene cinco estrellas de Morningstar.
La filosofía de inversión de este fondo se centra en empresas con balances sólidos, ventajas competitivas, buenas perspectivas de crecimiento y valoraciones razonables. En cuanto a las tendencias en las que ha encontrado más valor destacan la inteligencia artificial, los semiconductores y la digitalización. No obstante, aunque el fondo se ha beneficiado del ciclo de la IA, no se trata de un fondo tecnológico. La gestora tiene margen de maniobra para invertir en compañías de distintos tamaños y sectores.
Las principales posiciones del fondo son SanDisk Corp, Micron Technology y Seagate Technology Holdings.
Cuánto recorrido le queda al boom
La gran pregunta ahora es cuánto recorrido le queda al boom de la inteligencia artificial y los semiconductores en bolsa. El consenso de analistas sigue siendo mayoritariamente favorable: muchos consideran que la inversión en infraestructuras de IA todavía tiene varios años de crecimiento por delante. Algunas estimaciones apuntan a que el gasto mundial en inteligencia artificial seguirá creciendo con fuerza en los próximos ejercicios y que la demanda de semiconductores vinculados a la IA continuará siendo uno de los principales motores del sector.
Ahora bien, la buena noticia para el negocio no implica necesariamente que todas las compañías sean una oportunidad de inversión. Tras las fuertes subidas de los últimos años, muchas empresas vinculadas a la inteligencia artificial cotizan con valoraciones exigentes y el mercado ya descuenta un escenario de crecimiento elevado. Por eso, el debate no es solo si la IA transformará la economía —algo que pocos discuten—, sino si los beneficios futuros serán suficientes para justificar los precios actuales.
Como siempre, conviene recordar que invertir mirando únicamente al pasado puede llevar a comprar los fondos o activos que ya han recogido buena parte de la subida. La mejor estrategia para la mayoría de inversores sigue siendo mantener una cartera diversificada, adaptada a sus objetivos y capaz de beneficiarse de las grandes tendencias sin depender de acertar cuál será la próxima ganadora.


