Cuando hablamos de invertir, muchas personas piensan inmediatamente en el riesgo. ¿Y si pierdo dinero? ¿Y si entro en el momento equivocado? ¿Y si los mercados caen? Es lógico hacerse esas preguntas. Invertir implica asumir riesgos y no existe ninguna inversión que garantice resultados positivos todos los años.
Ahora bien, hay algo que a menudo olvidamos, y es que no invertir también tiene riesgos.


